Interpretación de los Sueños vs. Interpretación de la Vida
Cuando Dios observa que el barco con Yoná (el cuerpo con el alma) se dirige en la dirección equivocada, buscando los placeres mundanos y alejándose de la misión de su vida, le envía señales para que recapacite y retorne al buen camino.
El Plan A y el Plan B de Hashem
A veces las insinuaciones son regalos, bienes terrenales o propiedades que Dios manda a quien se salió del camino, esperando que recapacite diciendo: “¡Cuán bien se porta Dios conmigo a pesar de lo mal que yo me porto! ¡No puedo, realmente no Lo puedo traicionar! Mejor enderezo mi camino”.
Sin embargo, a veces eso no funciona; incluso se dan casos en los que, en lugar de mejorar, parecería que “le vemos la cara” a Dios. Por lo tanto, Dios no tiene otra opción y acude al Plan B: Mandar unas olas al barco.
¿Qué se considera un sufrimiento ("olas")?
La Guemará (en el Tratado Arajín 16b) pregunta: ¿Cuál es el límite mínimo de lo que se considera un sufrimiento (yisurim)? Responde dando ejemplos de incomodidades cotidianas, como ponerse una prenda al revés o que te sirvan el vino caliente cuando lo querías frío. Y da un ejemplo muy preciso:
Incluso si uno mete la mano en su bolsillo para sacar tres monedas, pero solo saca dos, y tiene que volver a meter la mano para sacar la tercera... ese pequeño inconveniente ya se considera sufrimiento.
Con esto, nuestros Sabios quisieron enseñarnos que cualquier detalle, por mínimo que sea, el cual altera la tranquilidad cotidiana, ya se considera una pequeña señal. Es muy conveniente que la persona haga un análisis para “entender” por qué está sucediendo. Si algo tan insignificante como tener que volver a meter la mano al bolsillo para sacar una moneda faltante ya debe llamar la atención, ¿en cuántas cosas más debe ponerse atención en la vida?
El Espejo de la Realidad: Reprocharse a uno mismo
Es cierto que no es fácil interpretar los mensajes Divinos y saber exactamente en qué debo mejorar o cuál —de todos mis pasos— Le disgustó. Sin embargo, nuestros Sabios nos brindaron una clave para realizar el análisis, basado en el versículo de la Torá:
“Reprochar, reprocharás al prójimo” (Vaikrá 19:17).
Nuestros Sabios se preguntan: ¿Por qué se repite dos veces la palabra? La explicación es muy profunda: Antes de reprochar a los demás, repróchate a ti mismo.
La pregunta es evidente: si yo no cometí ese pecado, ¿por qué debo de reprocharme a mí mismo? La respuesta es que, si viste que otro cometió ese pecado, quiere decir que tú mismo, en otras ocasiones y circunstancias, lo cometes.
No existe la “casualidad” en la vida.
No es coincidencia que pasaste “al azar” y justo viste el pecado. Lo más probable es que Dios te quiso enseñar, como en un espejo, lo que quiere de ti. Pero ya que nuestro amor propio nos ciega el entendimiento, tiene que enseñártelo en otro, para que así, quizás, lo veas en ti.
El caso de la Sotá y el Nazir
Este mensaje lo entienden nuestros Sabios del caso de la mujer sotá (la mujer sospechosa de infidelidad). El Talmud (en el Tratado Sotá 2a) dice: “Todo el que observa a una mujer infiel (sotá) al momento de ser castigada, deberá convertirse en nazir (abstenerse de vino y placeres)”.
Lo anterior no fue dicho para quien escuchó sobre el caso de una sotá, sino para quien la vio al momento de ser castigada. Pues eso quiere decir que, de alguna manera, también está afectado con el mismo pecado y ésa es la forma en que Dios se lo revela; a través de lo que llamamos “coincidencias de la vida” o “casualidades”.
- Si alguna vez viste a alguien robando dinero, significa que tú mismo robas dinero (quizás de otra forma o en otro nivel) y debes reparar tu falta. Ése es el mensaje de Dios.
- De la misma manera, si ves a alguien enojado y en su furia se comporta inapropiadamente, es porque ese error tú también lo cometes y debes considerarlo, pues por eso Dios te lo mostró.
Conclusión: La verdadera interpretación
Las interpretaciones de los sueños existen porque por algún motivo se sueñan determinados temas o ideas. A veces son realmente señales Divinas que terminan siendo un llamado de atención para mejorar algo de nuestra vida.
Del mismo modo, existe la “interpretación de la realidad”, que de hecho, es mucho más importante que la interpretación de los sueños. Desafortunadamente, la gente se preocupa por la interpretación de lo que sueña, pero no se preocupa por comprender la interpretación de lo que le sucede estando despierta.
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