El secreto está en el hebreo, ya que ambas palabras se escriben igual, enseñando que tienen una relación intrínseca. Veamos:
Los pecados son como manchas en el alma y nosotros debemos limpiarla al 100%. Es por eso que en hebreo la palabra “pecar” לחטא se escribe de la misma forma que “limpiar”, לחטא, indicando así que el pecado tiene que ser limpiado.
Comentarios
Publicar un comentario