Suscríbete a nuestro canal @npcrecer | Donar un café | ¡Ayúdanos a seguir difundiendo luz! | ||| ¡Gracias por tu apoyo!

Zohar 94a - 100b



1. El Encuentro en la Torre de Tzur y los Enigmas del Sabá (Zohar 94a–94b)

> [Traducción del texto arameo]: Rabí Jiyá y Rabí Yosí coincidieron una noche en la Torre de Tzur; se hospedaron allí y se alegraron el uno con el otro[1]. Dijo Rabí Yosí: «¡Qué alegre estoy de ver el rostro de la Shejiná en este camino!»[1].

> Durante el viaje, se les unió un anciano (el Sabá) que conducía su asno[1][5]. El anciano comenzó a formularles enigmas profundos mientras caminaban[1]: —*«¿Quién es la serpiente que vuela en el aire y va en separación, descansa entre dos, su cabeza está en la separación y termina en la unión?»[1]. —«¿Quién es el águila que anida en un árbol que no fue creado, cuyos hijos robados no son criaturas creadas, creados en un lugar que no existe, y cuando ascienden bajan, y cuando bajan ascienden?»[1]. —«¿Quiénes son dos que son uno, y uno que es tres?»*[1].

> Rabí Yosí le dijo a Rabí Jiyá: «Sus palabras parecen vacías o carentes de sentido»[5]. El anciano se sentó ante ellos y dijo: «No piensen que mis palabras son vanas. Fui un arriero de asnos, pero tengo un hijo joven a quien puse en la escuela para estudiar Torá, y cuando voy por el camino, reflexiono en los secretos elevados de la Sabiduría»[5].


2. El Secreto de la Hija del Kohen y el Descenso del Alma (Zohar 94b–95b)

> [Traducción del texto arameo]: El anciano se envolvió en su manto y abrió su enseñanza citando el verso: «Y la hija del sacerdote (Kohen), cuando se casare con un varón extraño, ella no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas» (Levítico 22:12)[6].

> Y dijo el Sabá: «¿Quién es la 'hija del sacerdote'? Es el alma sagrada (neshamá), que es hija de Hashém, el Gran Sacerdote Celestial[6][7]. Cuando desciende a este mundo físico y se adhiere al cuerpo y a la inclinación al mal (el 'varón extraño'), queda privada temporalmente de nutrirse de las luces sagradas de lo alto mientras permanezca atada a la impureza»[7].

> Luego citó el verso de Éxodo 21:7: *«Y cuando un hombre vendiere a su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos»*[2].

> El Sabá explicó: «El 'hombre' es Hashém, el Santo —bendito sea—, quien entrega a Su 'hija' (el alma) a este mundo material para servirlo y cumplir Sus preceptos[2]. Si el alma es digna y se guarda pura en este mundo, Hashém la ilumina y proclama ante la corte celestial: 'Esta es la alma pura y limpia de Mi hijo'»[8].


3. Los Tres Vestidos del Alma:
She'erah, Kesutah ve-Onatah (Zohar 95b–96a)

> [Traducción del texto arameo]: Analizando Éxodo 21:10 («No le disminuirá su alimento, ni su vestido, ni su derecho conyugal»), el Sabá reveló el significado místico de estos tres términos para el alma[9][10]:

  • She'erah (Su alimento): Representa el sustento y la emanación de luz divina que el alma recibe continuamente del Nombre de Hashém (Elokim)[10].
  • Kesutah (Su vestido): Representa las vestiduras de luz celestial (Levushé de-Rúaj) que envuelven al alma en el Jardín del Edén (Gan Éden) para que pueda contemplar el brillo Divino sin ser consumida[9][10].
  • Onatah (Su tiempo/derecho): Es la unión e iluminación constante que proviene del mundo venidero y del Árbol de la Vida[10].

> Si la persona cumple la Torá, estas tres mercedes celestiales nunca le son retenidas ni disminuidas al alma[11].


4. La Entrada del Alma a los 13 Años y el Shabat (Zohar 96a–96b)

> [Traducción del texto arameo]: Dijo el Sabá: «Hasta los trece años de edad, la persona se encuentra bajo el dominio de la inclinación básica o natural; pero al cumplir los trece años, Hashém le otorga el alma superior sagrada (Neshamá Kaddoshá)[12]. A partir de ese momento, la persona entra en la categoría de responsabilidad de los preceptos y queda coronada con las letras del Nombre Sagrado de Hashém (Shaddai)»[13][14].

> «Asimismo, cuando llega la víspera de Shabat, emanan del Árbol de la Vida almas santas que descienden al mundo, y Hashém le otorga a cada fiel observante un alma suplementaria (Neshamá Yeterah) durante todo el Shabat para elevar su alegría y estudio de la Torá»[15].


5. El Secreto de las Reencarnaciones (
Gilgulim) y el Levirato (Yibum) (Zohar 97a–100b)

> [Traducción del texto arameo]: El Sabá explicó que cuando un hombre fallece sin haber dejado descendencia (hijos), su alma no puede encontrar reposo completo en los planos superiores porque no completó el propósito de su simiente en la Tierra[3][16].

> Mediante el precepto del levirato (Yibum), cuando el hermano del fallecido toma por esposa a la viuda, el alma del difunto retorna en el hijo nacido de esa unión (gilgul) para rectificar su misión inconclusa en este mundo[3][16]. El Sabá detalla cómo la compasión y la justicia de Hashém permiten que las almas tengan múltiples oportunidades de retorno hasta alcanzar su perfeccionamiento completo (tikún)[16][17].


Comentarios

Sé el primero en dejar una reflexión o comentario sobre esta lectura...

Escribe un comentario