Éxodo
La piedra me fue entregada en el desierto, pero dejaré registrado desde que estuve en Egipto. Era un niño de una familia conversa desde épocas de Yosef haTzadik.
Vivíamos en Egipto esclavizados. Yo tenía 9 años, y poco estudio… Un hombre llamado Moshé nos estaba salvando de Paró. Decían que estuvo aquí 40 años antes, y que había sido criado en los palacios del Faraón, pero yo lo conocí como uno igual a nosotros, solo que el Creador le dio posibilidad de hacer milagros.
Hizo grandes milagros y ataques a Egipto, hasta que el Creador nos mandó festejar Pesaj justo en el mes del carnero dentro del mismo Egipto. Yo entendí que el Creador estaba avergonzando a todos los supuestos dioses de Egipto con todos los ataque, con las 10 plagas.
Finalmente murió mucha gente, y nos permitieron salir de Egipto. Yo iba con mis padres.
Salimos rápidamente de Egipto, pero para nuestra sorpresa, Egipto no se rindió y nos perseguía para acabar con nosotros. Algunos decían que las estrellas mostraban que moriríamos. Fue muy angustiante para todos, pero un hombre íntegro confió en el Creador, y entró al agua sin miedo. Yo veía como casi estaba por cubrirse completo de agua, cuando de repente, el mar de abrió en dos, y un impacto emocional tan fuerte surgió en mi, que la alegría se m escapaba hasta por las orejas.
Corrimos entrando en seco, y el ejercito venia detrás. Fue muchísima adrenalina. Yo no quería mirar atrás, pero el ruido del mar creció tanto, que me aterré. Miré atrás, y el mar se había juntado, y los gritos de los egipcios llenaron el aire. El Creador nos había salvado.
Ahi fue que senti un impulso espiritual y todos nos convertimos en profetas, recibimos conocimiento de la nada, y comenzamos a cantar una canción al unísono solo dirigidos por lo que luego conocería como Ruaj haKodesh.
Al cruzar finalmente el mar, con danzas, música y cánticos, muchísimos adultos decían que eran 12 los caminos que el Creador abrió, 12 por cada tribu. Yo me maravillé porque no me había dado cuenta por el sin numero de maravillas que estaban ocurriendo, y solo seguía a mis padres rápidamente, tomado de la mano de mi madre.
Moshé nuestro maestro también compuso un salmo en éste momento (salmo 90). Algunos frecuentemente la cantábamos durante el viaje.