La respuesta de Shemayá y Abtalión al sumo sacerdote
Y la excelencia de la Torá es grande y honorable, pues Shemayá y Abtalión, en quienes había sabiduría abundante y piedad, eran prosélitos de los hijos de Senaquerib, tal como dijeron en el Talmud: «De los hijos de los hijos de Senaquerib aprendieron Torá en público, estos son Shemayá y Abtalión».
Y aconteció el Día de la Expiación, después de que el sumo sacerdote completó su labor, fueron tras él los ancianos de Israel para despedirlo y acompañarlo, y se encontraron con Shemayá y Abtalión, y abandonaron al sumo sacerdote y fueron tras Shemayá y Abtalión.
Y se enardeció el asunto en gran manera para el sumo sacerdote, y les dijo: «Que vengan los hijos de los pueblos en paz [a modo de burla o desdén]».
Y le respondieron: «Que vengan los hijos de los pueblos en paz, porque hacen las obras de Aarón; y que no vengan los hijos de Aarón en paz, porque no hacen las obras de Aarón».
Y enseñamos en la Mishná, a propósito de [las leyes de] revivir [salvar una vida] y devolver una pérdida: un mamzer [ilegítimo] que es sabio de la Torá tiene precedencia sobre un sumo sacerdote que es ignorante de la Torá (am ha-aretz).