El relato de Qimjit, que mereció siete hijos sumos sacerdotes
Y una mujer (Yomá 47), de las mujeres de los sacerdotes, su nombre era Qimjit, y tenía siete hijos sacerdotes, que sirvieron en el sumo sacerdocio en su vida. Y entraron los sabios y le preguntaron para que les hiciera saber en qué asunto mereció esta cosa, y les dijo: «Jamás las vigas de mi casa vieron los cabellos de mi cabeza».
Y le dijeron: «Qimjit, de todo el trigo que se muele sale harina [común], mas de tu harina salió flor de harina pura».
Y contempla a esta mujer: aquello a que mereció ver por haber sido sumamente recatada.