Una conjunción planetaria es un fenómeno astronómico en el que dos o más planetas (o un planeta junto a la Luna o el Sol) se observan muy cerca entre sí en el cielo nocturno desde la perspectiva de la Tierra.
Aunque desde nuestro punto de vista parecen rozarse o estar a punto de colisionar, en realidad se encuentran a millones de kilómetros de distancia unos de otros en el espacio tridimensional; simplemente coinciden en la misma línea de visión o coordenada celeste (longitud eclíptica).
Aspectos clave
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Línea de visión bidimensional: Al observar el firmamento proyectado como una esfera bidimensional, las órbitas de los cuerpos celestes hacen que crucen por la misma región del cielo.
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Ocurrencia y visibilidad: Las conjunciones entre los planetas más brillantes (Venus, Júpiter, Marte, Saturno o Mercurio) se pueden apreciar fácilmente a simple vista, sin necesidad de telescopios.
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Diferencia con los eclipses y ocultaciones: Una conjunción no implica necesariamente que un asteroide o planeta pase justo enfrente de otro bloqueando su luz (lo cual se conoce como ocultación o transito), sino que se mantienen como puntos brillantes extremadamente cercanos entre sí.