5. Yoash, Amatziáhu y Uziáhu (Azariáhu)
- Yoash: Gobierna con rectitud durante toda la vida de su mentor Yehoyadá, enfocando sus esfuerzos en la restauración física del Templo . Sin embargo, tras la muerte de Yehoyadá (quien fallece a la notable edad de 130 años ), Yoash se desvía bajo la influencia de los nobles de Yehudá y adopta la idolatría . Cuando Zejariá, hijo de Yehoyadá, amonesta al pueblo por su rebeldía, Yoash ordena que sea apedreado en el atrio del Templo . Yoash muere finalmente asesinado en su propia cama por sus oficiales .
- Amatziáhu: Asume el trono y castiga a los asesinos de su padre, pero preserva la vida de los hijos de estos, respetando los mandamientos de la Torá de Moshé . Sin embargo, tras ser derrotado militarmente por Yoash, rey de Israel, cae víctima de una conspiración y es ejecutado en Lakhish .
- Uziáhu (Azariáhu): Gobierna con gran éxito militar y agrícola durante 52 años . Lamentablemente, al hacerse poderoso, su corazón se llena de orgullo y comete la transgresión de ingresar al Templo para quemar incienso, tarea reservada estrictamente a los sacerdotes . Al ser confrontado por el Sumo Sacerdote Azariáhu y ochenta sacerdotes más, Uziáhu estalla en ira y es castigado en el acto con lepra en su frente, viéndose obligado a vivir recluido hasta el día de su muerte, mientras su hijo Yotam asume las funciones de gobierno .
6. La Crisis de Ajaz y el Resurgimiento con Chizquiáhu
- Yotam: Gobierna rectamente durante 16 años, construyendo la puerta superior de la Casa de Hashém .
- Ajaz: Hijo de Yotam, desvía a Yehudá hacia uno de los períodos más oscuros de su historia. Rinde culto a deidades paganas, erige imágenes de Baal e incluso sacrifica a sus propios hijos en el fuego en el valle de Ben-Hinnom . Es severamente castigado mediante duras derrotas ante Aram e Israel (donde Pekaj de Israel masacra a 120,000 guerreros de Yehudá en un solo día) . Ajaz llega al extremo de clausurar las puertas del Templo de Hashém y destrozar sus utensilios consagrados .
- Chizquiáhu (Ezequías): Al heredar el reino tras la muerte de Ajaz, inicia una reforma espiritual inmediata . En su primer año, abre las puertas del Templo y lo purifica . Destruye los lugares altos, quiebra las columnas idólatras, elimina las imágenes paganas y organiza una colosal celebración de Pésaj a la que convoca a sobrevivientes de todo Israel y Yehudá .
Durante su mandato, se enfrenta a la invasión de Sanjerev, rey de Asiria, quien sitia Yerushalaim . Chizquiáhu y el profeta Yeshayehu bin Amotz claman con fervor a Hashém, y un ángel destruye en una sola noche a 185,000 soldados del ejército asirio, forzando la retirada del invasor . Posteriormente, Chizquiáhu cae enfermo de muerte; tras orar con lágrimas, Hashém le concede quince años adicionales de vida, dándole como señal milagrosa el retroceso de diez grados de la sombra solar en el reloj de Ajaz .
Cuando el rey Jizkiáhu cayó gravemente enfermo, el profeta Yeshayahu le comunicó que moriría. Jizkiáhu oró con fervor a Hashém y el decreto fue anulado. Al pedir una señal de que efectivamente subiría al Templo sanado al tercer día, Yeshayahu le dio a elegir: si la sombra del sol debía avanzar diez grados o retroceder diez grados. Jizkiáhu razonó que lo natural era que la sombra avanzara, por lo que pidió un prodigio opuesto a la naturaleza: que la sombra retrocediera. Tras la oración del profeta, la sombra del sol retrocedió diez grados (ma'alot).
Los Sabios en el Talmud (Tratado de Sanhedrín 96a) analizan el motivo por el cual el milagro consistió específicamente en un lapso de diez grados:
- El acortamiento del día de Ajaz: Cuando el malvado rey Ajaz (padre de Jizkiáhu) falleció, Hashém acortó ese día diez horas (o grados) para que fuera enterrado rápidamente y sin honores ni lamentación prolongada.
- La restitución en días de Jizkiáhu: Al curar al justo rey Jizkiáhu, Hashém restituyó al mundo las diez horas que se habían acortado previamente, alargando milagrosamente la duración de ese día para celebrar el mérito del rey.
Impacto internacional La alteración astronómica en el movimiento del sol fue notada en distintas regiones. Al percatarse de que el día se había extendido de manera prodigiosa, el rey de Babilonia (Merodaj-Baladán) envió delegados y cartas a Jerusalén para indagar sobre la causa del fenómeno milagroso ocurrido en la tierra de Judea y felicitar a Jizkiáhu por su recuperación.
Chizquiáhu muere en plenitud de riquezas y honor, siendo sepultado con gran duelo en Yerushalaim .